Conseguir intimidad para que tu espacio exterior siga siendo privado no significa empezar a poner paredes de obra ni vallas de plástico.

Disfrutar de tu jardín o terraza podría ser un inconveniente si no lo sientes como un espacio más de tu casa, un espacio que, aunque sea al aire libre, esté libre de miradas ajenas. Si ese es tu caso, debes saber que hay muchas formas de conseguir la intimidad necesaria para salir a disfrutar con total tranquilidad.

Construir una tapia y plantar hiedra delante sería una de las formas de conseguirlo. Un poco drástica, pero efectiva. La hiedra, bien abonada es capaz de cubrir cualquier pared en muy poco tiempo con un tupido manto verde perenne, y también puedes probar con la hiedra japonesa, una variedad de hiedra que en otoño es todo un espectáculo de color, aunque en invierno se queda sin hojas y vuelve a dejar el muro visto. Puedes instalar unas celosías, que con unas buenas macetas en su base te servirán de soporte para un jazmín o una madreselva, enredaderas que, además de tapar aún más la vista, protegen del aire y quedan preciosas. Hay celosías de plástico, de madera, metálicas y en cualquier color o acabado que necesite tu espacio. Éstas son opciones rápidas de conseguir privacidad. Pero hay otra.

Los setos son el recurso más utilizado desde siempre para “construir” vallas en el jardín. Con ellos consigues la privacidad que necesitas y, si tu jardín tiene vistas urbanas, gracias a la gran pantalla verde que se crea con el seto logras dar otra dimensión al jardín, más natural si cabe. En tu centro Jardinarium hay una infinidad de variedades de plantas que sirven para crear estas vallas verdes. Quizá las variedades más conocidas sean las coníferas, pero aquí te hablaremos del euonymus. Hay cientos de variedades, desde arbustos hasta árboles, de hoja perenne o caduca. Sus hojas, de distintos tonos de verde según la variedad, son ovaladas y brillantes. Y lo más importante para lo que aquí nos interesa: crecen bastante rápido y son capaces de soportar podas severas para su formación en setos. Para ello hay que plantarlas en grupos, y no te preocupes demasiado por la calidad del suelo porque se adapta a casi todo. Sólo necesita un buen drenaje y no descuidar el riego en las épocas más secas del verano. Ah, y también hay que vigilar el pulgón y las cochinillas, las plagas que más atacan a esta planta.